¡Por los clavos de Cristo!

En esta ocasión rescataré uno de los temas ya tratados: La religión Cristiana Apostólica Romana, la verdadera. El caso concreto que atrae mi atención es ni más ni menos que el ya mencionado de las reliquias. Pero nada de mártires protocristianos y santos mediocres. Yo apunto alto. Trataré de exponeros el interés que para mí suscitan las reliquias de Cristo.  Por si algún judío, musulmán, ateo, agnóstico, politeísta o blasfemo en general está leyendo este texto, me dignaré a hacer una brevísima definición de la figura del Salvador:

         Jesús nació en el año 0 de nuestra era (¿casualidad?, yo no lo creo) en el seno de una familia humilde pero limpia. Hay que entender que su infancia no fue fácil: nació en un cuchitril y vivió en un ambiente de pobreza apenas sustentado por las exiguas ganancias del negocio de carpintería de su padre. El niño, a muy temprana edad, demostró poseer cualidades que lo separaban del resto. Era capaz de hablar latín a la perfección y hacía ocurrentes disertaciones sobre lo divino y lo humano, que dejaban a todo el que lo escuchaba patidifuso. Pronto desarrolló un don de gentes que le permitió hacerse con un nutrido grupo de amigos que le acompañarían a todas partes. Podríamos decir que fundó la primera tribu urbana que se conoce: los apóstoles. Ataviados con túnicas, sandalias, largas melenas y descuidadas barbas, se dedicaron a proclamar las ventajas de su estilo de vida y sus principios. Como jóvenes desubicados que eran, algunas veces cometieron actos vandálicos como interponerse a la ejecución de la justicia por parte de las autoridades vigentes (véase la lapidación de María Magdalena), como directamente destrozar un templo. Estas cosas hay que entenderlas. La región llevaba tiempo bajo la opresión de los romanos y su rica cultura, higiene, abierta moral, libertad y prosperidad económica, no hacían más que sepultar la oscura, misógina, cerrada, anticuada civilización judaica. Los jóvenes ven amenazadas sus raíces e identidad e intentan escudarse en una estética determinada. Ya sabemos que la rebeldía juvenil no es más que un método de auto defensa. No es que estuviese nuestro héroe predestinado a morir por los hombres, la verdad es que se lo estaba buscando.

                                           ojitos  

   Si me lo dices con esos ojitos me lo tendré que creer

          Lo que nadie había calculado fue la calurosa acogida que tuvo el hipism… digo… el cristianismo después de todo esto. La figura de Jesucristo como verdadero hijo de Dios fue venerada al igual que la moral que predicaba, ya saben, ese popurrí que mezclaba el “top ten” judaico, lo peor que ofrecían los romanos y el sedimento de diferentes mitologías y creencias de la zona. El resultado fue la luz que representaba la religión monoteísta más exitosa de todos los tiempos: El Cristianismo.

lluvia estrellas

Hoy, en Lluvia de estrellas, Jesucristo se convierte en…

          Después de este inciso para rezagados, nos centraremos en el tema que nos ocupa. Como su nombre indica, el Cristianismo se basa en la figura de Cristo, ya saben, el que es Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo a la vez. Entre esto y la veneración de los santos, mártires, vírgenes y reliquias varias… se me antoja poco monoteísta. Pero he de apartar estos sucios pensamientos de mi mente, ya que Dios, por medio de la religión, por medio de sus representantes en la tierra manifestándose por medio del Concilio de Trento (1537), nos desquitó de toda sombra de duda que pudiese angustiar a nuestras débiles cabezas:

         Instruyan también a los fieles en que deben venerar los santos cuerpos de los santos mártires, y de otros que viven con Cristo, que fueron miembros vivos del mismo Cristo, y templos del Espíritu Santo, por quien han de resucitar a la vida eterna para ser glorificados, y por los cuales concede Dios muchos beneficios a los hombres; de suerte que deben ser absolutamente condenados (…) los que afirman que no se deben honrar, ni venerar las reliquias de los santos; (…)de suerte, que adoremos a Cristo por medio de las imágenes que besamos, y en cuya presencia nos descubrimos y arrodillamos; y veneremos a los santos, cuya semejanza tienen.

         Las reliquias en general las podemos dividir por su importancia en las siguientes categorías: Reliquias de 1ª clase: En esta clasificación se encuentran los cuerpos de personas santas o cualquiera de sus partes integrantes, como miembros, cenizas y huesos. Vamos, lo que es la chicha. Las reliquias de 2ª clase: Son los objetos que han entrado en contacto físico con santos vivientes y han santificado por eso, los instrumentos que han tocado los santos. Por ejemplo, los instrumentos con los que un mártir fue torturado, las cadenas que los limitaron, la ropa que él llevó, los objetos él usó. Y las reliquias de 3ª clase: Son los pedazos de tela que se ha tocado a una reliquia de la primera clase. Lógico.

         Esta división se puede subdividir a su vez como: Reliquiae insignes, es decir, las importantes como cabezas y cuerpos enteros; y las Non insigne, donde encontramos las Notabiles, mano, pie y las Exiguae, como pelos, dientes. No sé cual de las dos es más marrana.

                                           

claro

        Está claro, ¿no?

          La primeras reliquias de Cristo datan del s. III,  proporcionadas por Santa Elena  fueron todas de tipo menor, en plan trozos de cruz, clavos, corona de espinas, columna de azotes, escalera del pretorio… Las primeras textiles no aparecieron hasta el s. VI debido a la repugnancia de los judíos por todo lo relacionado con los muertos.

         Pero fue empezar y no parar. Les aviso que las reliquias de Cristo son muchas y para más I.N.R.I, la mayoría están “repes”, pero a continuación les regalaré un listado de mis preferidas:

         Mobiliario:

         El papa Teodoro I (642-649), trasladó los restos de la santa cunadesde la basílica de la Natividad en belén a la de Santa María Mayor en Roma.

        Según el testimonio de Santa Paula y Santa Silvia en el siglo IV, no lejos de la ciudad de Tiberíades, los primeros cristianos visitaban una iglesia en cuyo interior estaba la piedra sobre la que Jesús colocó los cinco panes y los dos pecespara obrar el milagro.

         En el Cenáculo o habitación alta de la Última  Cena en el monte Sión, se encuentra una piedra que indica el lugar donde Cristo se sentó.

         En Roma en la basílica mayor de San Juan de Letrán, se observa un trozo de la mesaen la que el Señor celebró con los apóstoles la fiesta de la pascua el Jueves Santo.

         Dice una antigua tradición que en el camino del huerto de los Olivos a la casa de Caifás, se ve hoy en día cerca del puente del río Cedrón, una piedra en la que Nuestro Señor fue empujado por sus captores, dejando impresa en ella sus rodillas, pies y manos. Algo parecido a lo que les pasaba a los Caballeros del Zodíaco cada vez que les daban con la mano abierta. Y yo siempre he pensado que era una exageración.

         Otras pisadasdel Mesías se encuentran en una pequeña iglesia sobre la Vía Apia en Roma. Dice el relato que estas huellas se remontan al encuentro de Pedro con Jesús, que iba caminando a la Ciudad Eterna para ser crucificado nuevamente; dándole a entender con esto  al apóstol, que él también sería martirizado. El paseo de la fama Vaticano.

         En la iglesia de Santa Prassede del siglo V, se conserva una columna en la que fue atado y flagelado Cristo. Esta reliquia fue llevada a Roma en 1222 por el cardenal Giovanni Colonna cuando regresaba de la IV cruzada.

         La “Scala Sancta” que el Unigénito de Dios subió al pretorio para  entrevistarse con el procurador romano, es de mármol blanco de veintiocho gradas, algunas con la sangre después de la flagelación. Fue traslada a Roma en el año 326 por orden del emperador Constantino.

         Sin duda las más numerosas son la “Corona de Espinas” que pusieron sobre la cabeza de Nuestro Señor, los “Clavos de la Crucifixión“, la “Lanza de San Longinos“, quien fue el centurión romano que le atravesó el costado de Cristo, después de haber muerto en la cruz. También existen relicarios con una pajadel pesebre donde nació.

no se come  

        Oye, que no se come.

          Textiles:

         En el mundo cristiano todo se aprovecha. Conservamos el “Velo de la Verónica”  con el que se limpió el rostro del Redentor camino al Calvario que permaneció hasta el año 1600 en la basílica de San Pedro del Vaticano.

         La “Túnica Sagrada” según se creé fue elaborada por la propia Virgen María. Esta túnica fue la que llevó el Mesías el Viernes Santo. Santa Helena la encontró en Jerusalén y la donó a la ciudad de Tréveris (Alemania), donde es custodiada en la catedral que mandó a edificar su hijo Constantino.

         Mención especial merecen los trozos de pañalesde Jesús. Lo que no he podido averiguar es si están limpios o tienen restos de la santa caquita.

         La “Sábana Santa” es la tela con que fue envuelto el cuerpo del Señor al ser bajado de la cruz. En el lienzo se observa todas las huellas de la crucifixión, que quedaron impresas según algunos científicos, por el calor de la energía divina y los rayos ultravioletas que se desprendieron del cuerpo en el momento de la resurrección. Debió ser efecto cápsula de rayos uva pero a la inversa, no sé si me entienden.

    wipp  

    Ahora a suciedad está en la ropa. Wipp expreees

          Cárnicas y corporales:

         Existen cordones umbilicales de Cristo como para tejerse un cesto de mimbre.

         Dientes de lechedel Niño Jesús. Estaría bien hacer un estudio de la higiene dental del Salvador en esos tempranos días, para poder aleccionar tiernamente a nustros cristianitos en ciernes. Lo malo sería descubrir una paupérrima limpieza. Imaginen: – Nene, lávate los dientes si no quieres acabar como el cerdo del niño Jesús.

         Haré un comentario un poco más extenso para mi reliquia preferida. Se trata del prepuciode Cristo. ¿Se mantuvo el prepucio de Cristo en la tierra después de que resucitase en cuerpo y alma? Se produjo en la Edad Media una acalorada disputa teológicasobre si Jesús ascendió al Cielo con su cuerpo completo o si le faltaba alguna parte ¿ascendieron también todos los cabellosy las uñasque se cortó durante su vida, así como la sangreque vertió? Cuando Catalina de Valoisse quedó embarazada en 1421, su marido, Enrique Vde Inglaterra, mandó buscar el Santo Prepucio. Se creía que el dulce aroma que exhalaba la reliquia aseguraba un parto fácil y seguro. Santa Catalina de Siena. Tuvo una visión en la que Jesús se casaba místicamente con ella, y le ponía su prepucio amputado como anillo de bodas. Sor Agnes Blannbekin, una monja que murió en Viena en 1715, comulgaba con este pedazo del cuerpo de Cristo. Según decía, el prepucio, materializado en su boca, era dulce y carnoso y la llenaba de una gran sensación de gozo.

         Reliquias terciarias y básicamente surrealistas:

         Plumas de las alas del arcángel Gabriel; el suspiro de San José metido en una botella; un estornudo del Espíritu Santo.

         La Virgen María también es todo un filón en este sentido. De ella conservamos uno de sus preciosos velos, cinco gotas de leche de sus santos senos, lágrimas, el hígado, el corazón, la lengua, cabellos y varios trocitos de su camisa.

         Raspas de los peces multiplicados en el primer milagro del Salvador; una de las ramas de olivo que tenía el Nazareno en las manos cuando entró en Jerusalén; la cola del asno que llevó al Señor; un par de manteles, lentejas, una miga de pan y fragmentos de la mesa en la que se sirvió la Última Cena; una campana de cobre fundida con una de las 30 monedas de Judas Iscariote; también el índice de la mano derecha de santo Tomás, el mismo que introdujo en las llagas de Cristo para probar la resurrección y que está en la basílica romana de La Santa Croce.

         Después de este listado y clasificación, no negarán los esfuerzos de nuestra maravillosa religión por mantenernos entretenidos.

                                       nelson

        Escuchen a Nelson

           La verdad es que el arrebato místico del que he sido víctima al dedicarme a tan santos estudios, han despertado mi sagrada imaginación. Espero que en poco tiempo encuentren las reliquias que hecho en falta: la placenta de Jesucristo, granitos reventados en la adolescencia de Nuestro Señor, algún moquito, un jugoso lapo regalado al suelo… ¿y ustedes, echan de menos algo? Aguardo sus opiniones.

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7 comentarios

  1. ¿Fue Jesus una mujer barbuda escapada de algún espectáculo itinerante de la época? ¿Por qué Nelson se parece a Torrebruno?
    El conocimiento, incluso el de las reliquias, sólo abre la puerta a nuevas perplejidades y enigmas…
    Algo he oído por ahí de un santo prepucio…
    ¿Puede ilustrarme sobre esta cuestión, Madame Fifí?

  2. Aunque ahora, leyendo detenidamente el texto, veo que algunas preguntas han encontrado respuesta.

  3. Asombrado me quedo, Mme Fifí, de su sapiencia y conocimiento erudito acerca de las reliquias y souvenirs de la cristiandad. En todo caso, creo advertir un olvido suyo que achaco a sus innumerables y elevadas ocupaciones, que un mísero mortal como yo no sabría comprender. Osaré, si me lo permite, recordarle la existencia del Santo Prepucio de Nuestro Señor Jesucristo del cuya propiedad es reclamada por muchas iglesias. Como bien sabrá su señoría, Jesucristo o Emmanuel, nació judío y como tal, se le practicó la circuncisión, y se supone que a algún desalmado se le ocurrió la feliz idea de conservar el pellejito con fines crematísticos. Ante el debate encarnizado de diversas Iglesias de la cristiandad sobre la posesión del verdadero prepucio de Cristo (evidentemente sólo podía haber uno, a no ser, claro está, del caso de una posible malformación o mutación del niño Dios), el teólogo del siglo XVII Leo Allatius en su obra De praeputio Domini Nostri Jesu Christi Diatriba, afirma que dicho prepucio subió al cielo y se convirtió en el anillo de Saturno, lo que en otras palabras convierte al prepucio de Cristo en objeto de dominio público (ya nadie se podría lucrar por la opción poco higiénica de guardar pellejos sagrados) y nos advierte de sus asombrosas dimensiones.
    le ruego considere mi osadía como un gesto de admiración hacia su persona más que como una impertinencia por mi parte. Sin más, je vous prie d’agrèer l’expression de mes sentiments les plus distingués.
    Kike_wan

    PD: me sentiría muy honrado si me hiciera una visita a mi humilde blog (www.kikewan.blogspot.com) que es mucho peor que el suyo (dónde va a parar).
    31 marzo 12:12

  4. Agradezco su atención y su puntualización.
    En cuanto a la existencia del sagrado pellejillo, he de añadir, que según el rito judío, una vez extirpado se quema. Los doctores de la Iglesia han estado demasiados años preocupados en quemar judíos como para caer en este detalle que echa sus disertaciones por tierra. Aún así encontramos muchas iglesias que presumen poseer este preciado bien: la abadía de Charroux, la de Coulombs, la Basílica de San Juan de Roma, la catedral de Le Puy en-Velay y las iglesias de Besançon, Hildesheim y Calcata. Para todos los fieles que quieran visitarla en España pueden ir a Santiago de Compostela.
    Y es que cuando Dios se hizo hombre, se hizo muy hombre.
    Tanta pasión despierta este nimio trozo de carne, que existió incluso una Hermandad del Santo Prepucio, erigida para defender la reliquia de los malos. A ver qué día de estos consigo hacerme socia.
    Ósculos afrancesados.
    31 marzo 17:04

  5. ¡Coño, Kikewan kenobi! ¡Salud camarada!

    Como no quiero ser acusado de postmoderno, no voy a decir que todo esto del fetichismo con objetos ridículos de héroes populares es revivido por las fan-fatales en general y las groupies en particular. Por otra parte, yo mismo mataría por algún pelín del mostacho de Nietzsche, el zapato con taconazo de Kant o el pañuelito de la cabeza de Heidegger. Y también me resisto a divagar, así que no voy a sacar aquí a colación la relación entre el narcisismo imperante y el fetichismo, unidos a la búsqueda de lo exclusivo y único que tiene la diferenciación (para más info, a leer a Bordieu, ¡ar!).

    Las conexiones entre el cristianismo y el politeismo han sido explotadas ya en otros lugares, pero llamo tu atención, querido lector, sobre un fenómeno que la devoción por las reliquias pone de relieve: ¿no os suelta todo esto algo de tufillo animista? A mí bastante, pero en el campo de la irracionalidad y el fanatismo, todo está pringado de misticismo pre o post moderno.

    En línea con sus artículos religiosos, mademoiselle, quizá un día de estos que deje de hacer sudokus me ponga a documentarme sobre el aspecto que a mí más me fascina: las herejías medievales. Y es que, cuando se trata de quitarse mamones de enmedio, a los hermanos de Cristo les vale cualquier cosa…

    Besitos para todos y patadas al gato. Cuervo Blanco.
    17 abril 19:02

  6. capullooooo porfavor como puede aver gente tan jilipolla en el mundo.. me das lastima jilipollasss

  7. estas sembraito, que gracia más grande tienes : )


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