La verdadera historia del Cardenal Richelieu

  “Diatribas afrancesadas” comienza a tener sentido con este texto. Francia no sería lo que es hoy sin la existencia de personajes como el que ahora tratamos. Hago notar desde este momento que como sospecho que la mayoría sois gente profana en las maravillas de este país y su lengua, os pondré la trascripción fonética de todos los vocablos francófonos, porque no pienso tolerar ni una sola paletada, aunque sea de pensamiento, respecto a estos sacros temas.

         Armand Jean du Plessis (Armanyandiplesis), Cardenal Richelieu (Gishelié) es una de las figuras históricas a las que más admiro y forma parte de mi galería de personajes fetiche desde que inauguré ese listado, entre otras cosas es francés, ¿pero qué hay que reivindicar de él que haga necesario este artículo? A pocas figuras históricas se les ha tratado tan injustamente, y esto se debe, en parte, a la estulticia del pueblo.

Que porte, qué perfil

–                                           Miren qué porte, qué perfil, qué nariz…

          ¿Quién es el Cardenal Richelieu?- Le pregunto al Jonathan con lágrimas en los ojos.

         Pues… el malo este de los mosqueteros, ¿no? El de la peli esa…

                  Esa es la clave y la razón por la que le tengo cierta inquina a Disney. Pero si lanzase esta pregunta al aire, queridos lectores, ¿Qué pasaría? ¿Responderíais algo diferente? Es más, ¿Alguno habéis leído el libro? No, no respondáis, que no tengo las sales a mano.

         Por eso, en este artículo pretendo hacer dos cosas; aproximaros la figura histórica y real del cardenal Richelieu, y desvelar la falsedad que yace en el subconsciente popular de que él no es más que el “malo” del libro.

         Imaginémonos por un momento que la acción relatada por el borracho de Dumas es cierta. Es decir, imaginémonos que el trío de marras existió y que cruzaron sus vidas con nuestro querido cardenal. Ahora comencemos a hablar del antes de su encuentro y de lo que ocurrió en la acción de la novela. A ver que pasa.                       

                      Qué coqueto

                                   Qué coqueto era, cómo nos enseña las enaguas

         Nuestro mártir (veréis por qué merece de veras este apelativo) nació en París, (dónde si no) en 1585, en el seno de una familia procedente de la nobleza de Poitou (Puatú) que en esa época estaba floja de rentas. Armand, que poseía esos poderes innatos de la noble cuna y no se conformaba con comer siempre pollo, optó por la carrera eclesiástica  para evitar que su familia perdiera las rentas del Obispado de Luçon (Lusón). Todos sabemos que la carrera eclesiástica a esos niveles es mucho más lucrativa que hacerse una ingeniería. Fue consagrado obispo a una tierna edad tan evidente, que el propio Papa sospechó al verle. Dentro de la ceremonia, el Papa le preguntó por su edad para comprobar si coincidía con la edad mínima requerida para desempeñar este cargo. Armand dice que sí, miente a sabiendas, pero es que estaba deseando comer marisco. Después de consumada la consagración volvió a ver al Papa para confesarse y así pedir la absolución por su mentira. El Sumo Pontífice no podía volver sobre sus pasos, pero no dejó de comentar a su alrededor “…éste va a llegar muy lejos, menudo pájaro…” Y así fue.

         La reina regente María de Médicis reparó en su talento y en su atractiva nariz aderezada con una graciosa perilla, y le reclutó para el servicio de la Monarquía.

                                            Mara de Médicis

                María de Médicis, inspiración del Drácula de Francis Ford Coppola

         Fue ministro de Interior y de Guerra en 1616. Pero tuvo que dejar el cargo cuando el joven rey Luis XIII quiso hacerse cargo, él mismo, de los asuntos de gobierno. Esto hay que entenderlo: Su única preocupación en la vida era la caza y los mozos de cuadra. La gente murmuraba y había que desviar la atención. El muy desalmado desterró a la reina madre a Blois (Bluá) en 1617. Richelieu siguió a María de Médicis porque él era una persona íntegra y eso de las traiciones no iba con él. De hecho, destrozado al ver a una familia romperse por un quíteme usted estas pajas, haciendo alardes de la más virtuosa diplomacia, actuó de intermediario para que se reconciliasen. Triunfó el amor y de paso le sirvió para ganarse la confianza del rey, que veía su poderosa masculinidad con buenos ojos, y le hizo nombrar cardenal en 1622, tomándole a su servicio como primer ministro en 1624.

         La política interior de Richelieu consistió en reforzar el poder de la Corona, sometiendo tanto a los protestantes franceses (hugonotes) como a los nobles. Su obsesión fue siempre la de conseguir una Francia unida, y es lógico pensar que en ese proyecto no hubiese cabida para los herejes luteranos, que bien sabido es por todos desayunaban bebés untados en pan. Acabó con las garantías políticas que el flojo de Enrique IV había concedido a los protestantes por el Edicto de Nantes (1598) para poner fin a las guerras de religión. A los nobles tardó más en someterlos, desbaratando sucesivas conspiraciones de forma audaz y encarcelando a los partidarios del hermano del rey, Gastón de Orleáns, que se estaba poniendo un poco ansioso al ver que su majestad no tenía descendencia.

         No ignoró de ninguna manera el mundo de la cultura, fundó la Academia Francesa en 1635, edificó la Sorbona y el Palacio Real de París, además de interesarse por la pintura y el teatro. Pero si hay algo que le traía por los siete males era un apellido y su influencia: Habsburgo. Para que nos entendamos mejor, esto se refiere a los Austria, su mandíbula desaforada, sus labios caídos y su lechosa cara de oligofrénicos. Intervino en la Guerra de los Treinta Años (1618-48) apoyando a cualquiera que se opusiera a los Habsburgo, aunque esa política le obligara a aliarse sistemáticamente con los príncipes protestantes alemanes y nórdicos (los reyes Cristian IV de Dinamarca y Gustavo Adolfo II de Suecia), todos los cuales recibieron subsidios de Francia para financiar su lucha contra el Imperio. Finalmente consiguió anexionar Lorena a Francia. Para que comprendamos la importancia de este hecho, es como si consiguiésemos recuperar Gibraltar.

         Pero la lucha contra los españoles fue muy dura. Hay que aclarar que esta lucha no fue contra el bárbaro pueblo español ni contra el retrasado mental de turno que teníamos como rey. No amigos, esto fue una lucha de titanes:

         – A la derecha, y con 54 kilos de peso y las sienes más atractivas del mundo occidental tenemos al Cardenal Richelieu. (¡Bieeeeeeen, bieeeeeeeeeen!)

         – A la izquierda, y con 133 kilos de peso y por el que ha habido que inventarse un nuevo título nobiliario de lo grande que es, tenemos a Gaspar de Guzmán y Pimentel, Conde- Duque de Olivares. (Bueeeno, ¡pse!, no está mal…).

                                                     Con la mano abierta

                                               Este pega tortas con la mano abierta

          Comparado con Olivares, un hombre sediento de poder hasta el extremo, Richelieu era un maestro de sobriedad, buen gusto y saber estar. No olvidemos que él fue el introductor del chocolate en Francia y que le dio nombre a un tipo de encaje. Cosa extraña en esta época esencialmente cárnica, él tan solo cenaba una exigua ensalada, y en las fiestas de palacio acostumbraba a permanecer apartado y en silencio. Cuentan que un día se le acercó un alto personaje de la nobleza y le preguntó: – ¿Se aburre Su Eminencia…? -No, querido Duque, yo no me aburro jamás, a no ser que los demás insistan en aburrirme con su conversación. Que acertado, qué estilo, que sutileza… y al pobre, lo que le quedaba por aguantar…

         Pues veréis, ahora que hemos conocido algo más profundamente la biografía de esta equívoca figura. Vayamos pues al tema “mosqueteros”.

         Esta institución en sí no eran más que la guardia del rey. Eran unas figuras más estéticas que otra cosa y claro, se aburrían. Nada extraño ocurriría, si los personajes protagonistas de la novela fuesen gentes normales con su buen trabajo y su vida personal ordenada, pero da la casualidad de que no eran más que unos macarras. Porque díganme si es lógico lo siguiente: estos señores se aburren, como no tienen ni un céntimo para emborracharse en la taberna o hacer absurdas apuestas, deciden ir a tocarles las narices a la guardia del cardenal y pincharles con los floretes como si fuesen aceitunas. Estos guardias son los que realmente velaban por el orden y la paz. Richelieu era el que gobernaba. Al fin y al cabo, el cardenal actuaba según los dictados de su conciencia. No había nada que amase más que a la propia Francia, y veía a esta abocada a su destrucción por un rey sodomita y ocioso que no proporcionaba un heredero a la corona, que no se preocupaba por las razones de estado y que encima se había casado… ¡con una Habsburgo!

                                        uis XIII

                                                    Luis XIII, reina de Francia

          Crueldad intolerable se me antoja preocupar gratuitamente a este probo hombre, que no estaba ya en la flor de la vida que digamos, con continuas noticias de que su guardia es cada día diezmada por una panda de bakalas aburridos.

         Sí, bakalas, porque al pinpin de D’Artagnan solo le faltaba el corte de pelo cenicero y vestirse de chándal para pertenecer a esta díscola tribu urbana.

         Y para colmo, cuando ya no les quedan guardias con los que pegarse, como D’Artagnan se enamora de una “Jenni” cualquiera, deciden que van a ayudar a Ana de Austria (española, al fin y al cabo), a que le ponga los cuernos al rey… ¡con un inglés! La Habsburgo y el Duque de Buckingham, esa suerte de metrosexual mediocre, provocan una guerra contra Francia con la ayuda de individuos pertenecientes a la guardia del rey… ¡del rey! ¿Pero esta gente de qué va? ¡Estos descerebrados merecen el garrote vil! Y sin embargo lo único que reciben del anonadado Cardenal, incapaz de comprender tanta estulticia es el perdón.

                               Duque de buckinghamAnma de Austria

                                  El Duque de Buckingham y Ana de Austria

          ¿Y todavía hay alguien que se atreva a asegurar que Richelieu es el “malo”?

         Estos hechos le afectaron muy profundamente y minaron de forma importante su ya precaria salud. En 1642, a los 57 años de edad, el cardenal muere. El sacerdote que le prodigaba la extremaunción le pidió que perdonara a sus enemigos y el agonizante Cardenal le respondió:

         No he tenido más enemigos que los enemigos de Francia. Si usted cree que merecen perdón …

         Richelieu fue el verdadero creador del absolutismo real. Dejaba a Francia en una posición inmejorable en Europa. Y aún después de muerto, tuvo que verse traicionado por el sucesor que él mismo aleccionó y trató como al hijo que nunca tuvo; el cardenal Mazarino. ¿Se pueden creer que va este y se casa en secreto con la española, con Ana de Austria? Toda una vida luchando contra los enemigos de Francia para esto.

                                                   

En mi vida hice mucho bien y mucho mal, pero todo el bien lo hice muy mal, y todo el mal lo hice muy bien. Richelieu

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23 comentarios

  1. Gracias, querida mademoiselle Fifí por acercarnos un poco mas a la historia real de este gran hombre de la edad moderna.
    Poca gente comprendio que las novelas de Dumas eran de ficcion, pero te has dejado en el tintero un par de cosillas, como su lucha contra Guillermo de Orange y Holanda en general (ese sucio e infecto nido de protestantes), que termino siendo uno de sus mayores fracasos, ya que no solo no consiguio llevar la contrarreforma a holanda, sino que ademas esta se escapo del control catolico (Los Españoles) y se termino afianzando como la mayor aliada de Iglaterra (ese otro gran foco de degeneracion), supongo que si hubiera sido omnipotente , tdo hubiera sido diferente, ya que luchar contra el pecado y la herejia es difcil, pues esta se esconde en nuestros corazones.+

    Aun asi, la historia de los mosqueteros, hay que reconocer que engancha y tiene todos los elementos para ser un exito comercial (siempre que la produzca Bruckheimer).

    02 septiembre 9:44

    • dartagnan fue espia de manzarino en la epoca de luis xiv en epoca del anterior cardenal solo fue cadete ya que fue nombrado mosquetero en 1643.

  2. ¿”Poderosa masculinidad”? ¿Richelieu? ¿1,80 m. y 45 Kgs. de cura? En fín…

    Y en cambio… ¿Los Habsburgo? ¿La única familia que casi convierte en hereditario el Imperio Romano Germánico? ¿La de mayores pretensiones al trono cristiano de Jerusalén? ¿Los que heredaron y rigieron el mayor Imperio del mundo de los siglos XVI y XVII? ¿Los garantes de la seguridad de Europa en esos siglos ante el avance del Imperio Otomano, mientras sucios traidores -verbigracia, Francia- pactaban con ellos, poniendo en peligro la Europa toda? ¿Los que más cerca estuvieron de llevar a cabo el ideal renacentista de la “Monarchia Universalis”? No, los de “…su mandíbula desaforada, sus labios caídos y su lechosa cara de oligofrénicos…”. Claro que sí, todavía que querrás que sean guapos. Además de ser la casa real más fantabulosa de la Historia.

    ¿Pero cómo iba, Pensamiento_Artificial, a expulsar Richelieu al protestantismo de Holanda, si un siglo antes estaba su país enemistando al papado con su principal valedor y tramando barrabasadas con los piratas de Berbería? ¿Tú crees que a Francia le interesa una cosa tal? A esos lo único que les interesa es dar por culo: “Holanda, está claro, no va a ser mía, pero tampoco va a ser de nadie”. Muy bien, Ilustrísima.
    Y más cosas: gracias a Luis XIV -el siguiente Luis, en fín-, en vez de importar más Habsburgo de Austria, menos endogámicos y más frescos, dos reyes después nos pusieron a los Borbones, el primero de los cuales que reinó en España, Felipe V, SE CREÍA UNA RANA. Gracias, Francia.

    En definitiva, que Richelieu “…un hombre sediento de poder hasta el extremo” de mentir a un obispo con cinco años que tendría -qué no haría de mayor-, justamente todo lo contrario de Olivares, que bien lo sabe Dios intentó limpiar España de corruptelas y defenderla de sus enemigos -verbigracia, los gabachos-, justamente por lo cual se le pusieron todos en contra -qué incomprendido de la Historia-… en definitiva, como decía, se creyó como otros que Francia era él y operó en consecuencia, si bien hay que agradecerle que modernizara la educación francesa introduciendo, por ejemplo, la primera imprenta estatal de ese país -vamos, lo que en España había hecho Cisneros UN SIGLO ANTES-.

    Y en cuanto a los Mosqueteros de Dumas… ¿Según lo que nos cuenta aquí la autora, a que se debe, si D’artagnan no es más que un pobre cafre, que el propio Richelieu le nombré capitán? ¿Falta de personal? ¿Corteza de miras por parte del religioso? Espero respuesta…
    03 septiembre 18:59

  3. NO puedo por menos que estar de acuerdo con mi estimado colega el Supervillano en gran parte de su comentario…Aunque con cierta salvedad. Veamos…mi personaje favorito del dichoso libro (que es el tercero más leído de mi vida, por detrás únicamente de La Princesa Prometida y el Señor de la bisutería, ya sabeis) es Aramis, como todos os podíais imaginar…Pues bien, quizá por eso veo a Richelieu con otro ojos, como un futuro y retorcido por el poder alter ego de mi ídolo. Puedo entender su papel de “malo carismático-héroe incomprendido” y no puedo por menos que alabarle como político, tanto en relaciones internacionales como en política interior, gestión bélica…
    Pero…es francés!!Y todo eso, aunque con menos éxito último debido a las adversidades (a veces autocreadas), lo hacía nuestro estimado Gaspar (ese sí que era un héroe épico, 110 kilos de poderío gobernante), que parecía siempre jugar un partido homenaje “España-Resto del mundo”. Y es que es fácil hacer las cosas bien cuando te alías con el Turco, o con los protestantes, o con el Papa, o con…Lo difícil es tenerlos en contra (por voluntad propia a veces, todo hay que decirlo)
    Pero bueno, este es un comentario a Richelieu, cuando mi preciado camarada Supervillano celebre al Conde-Duque por lares semejantes a estos ya lo celebraré como es debido.
    En cuanto a la crítica-retrato sociológico de esos “bakalamosqueteros”…mi Aramis termina siguiendo los pasos de Armand, es discreto con las mujeres, solo lucha por necesidad y para defender el honor del regimiento y la vida de sus compañeros, es culto, amable, educado…Y qué decir de Athos, miembro de esa nobleza tan combatida por Richelieu, y de la que repudia. En cuanto a los otros dos…sí, asiduos a las pastis y el progressive.
    Y sí, mi deseadísima Fifí, debería dar respuesta a ese cargo nombrado por el cardenal, así como su alianza con una peligrosa y dual mujer (anglosajonizada, qué crimen!!Enemiga declarada de Francia!!!).
    03 septiembre 21:09

  4. Vamos a ver, no entiendo demasiado bien las críticas que se han hecho a este artículo de Mademoiselle Fifi. Lo que se no está presentando es un acercamiento a la biografía de Richelieu desde el punto de vista francés.

    ¿Qué los Habsburgo eran fantabulosos y el Conde Buque de Olivares un gran gobernante? Puede ser, pero desde luego ¡No para los franceses!

    ¿Que Francia se esforzó en fastidiar a España siempre que podía? Pues claro, habría que ser imbecil para no hacerlo. España era el imperio, justamente en la época de Richelieu la decadencia del imperio era manifiesta. España era la potencia decadente mientras que Francia era la potencia emergente.

    Que en España acabara gobernando un rey francés (en mi opinión mucho mejor rey que cualquiera de los Austrias) es fruto de la obra de Richelieu y una muestra de su exito.
    05 septiembre 13:47

  5. Queridos míos, ¿la única pega que le ponéis a Richelieu es que es francés?
    Tenend en cuenta de que estais en la página de una convencida afrancesada de las de toda la vida. Como bien ha dicho mi estimado Frank, este señor es francés, este señor lo hace todo por el interés de Francia y este señor lo consigue.
    No creo, por mucho que diga vuesa merced, Supervillano, que quedasen Habsburgo frescos en ninguna parte del mundo. Todos los candidatos estaban guardaditos en botes de cristal. Y si fueron sustituidos por los no mucho menos oligofrénicos Borbones, fue porque un señor con miras de futuro y un perfil inmejorable allanó el camino.
    ¿Es Francia la única nación de Europa que en algún momento se ha aliado con el supuesto enemigo o que se ha enfrentado al presumible amigo? Lo dudo.
    En cuanto a nuestro estimado Conde-Duque, admirado por la que suscribe, no debemos engañarnos al identificar al ganador de la contienda. Richelieu no solo reprimió a los protestantes, sino que hizo lo mismo con la nobleza. Después de sobrevivir a innumerables atentados contra su vida, llegado a cierto punto no había quien le levantase la voz en Francia mientras que en España fueron los complots de los nobles los que provocaron la caída de Don Gaspar, hasta el punto de arrojarlo a las manos de la inquisición.
    Y volviendo a la ficción y a Los tres mosqueteros, le preunto a usted Supervillano: ¿Quién ha dicho que un macarra no puede ser buen militar? De hecho creo que es esencial y que da puntos. El cardenal, ante los surrealistas e infundados ataques que recibía del Benja… digoooo… de D’Artagnan tenía dos opciones: desacerse de él, o hacer que se uniese a su causa. Richelieu, como hombre de honor, admiró el valor palpable que observó en el joven kamikace y optó por ofrecerle un puesto donde tenerle atadito.
    Y en fin, no creo que necesite más justificación.
    Agradezco profundamente que hayan leído este humilde texto y que se molesten en comentar.
    Pueden seguir poniendo pegas.
    Osculos afrancesados a todos.
    05 septiembre 20:07

  6. Gracias Otranto por darme esta leccion de historia. Pocas veces tengo la suerte de leer articulos tan bien opinados, preparados y que encima tengan un toque de gracia.

    Ahora mismo lamento dos cosas:
    La primera, es no haber leido antes el articulo.
    La segunda es haber puesto a uno de mis modulos de titulo. El florentino de los hansburgo, cuando el nombre correcto era Habsburgo.

    Richelieu seguro que le encantaria este fallo por mi parte.
    08 septiembre 2:39

  7. Agradezco mucho el acercamiento que Mademoiselle Fifí nos brinda a la figura de tan controvertido cardenal. Aunque ya la había escuchado de sus dulces labios en una narco-plaza alemana tomándonos unas latas de cerveza, la sistematización de la información y las réplicas de los eruditos lectores me ayudan a situarme mejor.

    Agregaría algún comentario más, pero las controversias que llegan a tal grado de conocimiento histórico puntual me sobrepasan. Emito mis juicios desde una perspectiva que no corresponde con el fenómeno en sí, así que paso de soltar alguno chorrada etnocéntrica y situacionista.

    Gracias amigos. Un abrazo del Cuervo Blanco.
    09 septiembre 3:12

  8. Mi querida Mademoiselle,

    Je vous ecrit des eloignées terres du Nord pour vous feliciter par votre brilliant travail, mais je crois que…

    Leyendo sus anteriores trabajos (ahora ya si en español, gracias) he llegado a la conclusión inequívoca de que usted necesita un quebecófilo como yo entre sus selectos colaboradores, pues si realizamos una simple ecuación:

    FRANCIA + ESTADOS UNIDOS (indudablemente la patria del kitsch) sólo podemos llegar a la indudable conclusión de que Quebec es la tierra prometida para todos, y prometo probarlo.

    Pero antes de nada quiero pedirle su opinión acerca de los últimos acontecimientos.

    Gran tragedia para los afrancesados del mundo ha sido la pérdida de La-Nouvelle-Orléans a manos de los yanquis (porque todo ésto deriva de el descaso que esos protestantes burgueses sometieron durante los ultimos dos siglos a la metropolis del Mississippi, indigna de una rama de la gran nacion francesa)

    Cual es su opinion?

    Espero atentamente sus saludos.
    26 septiembre 12:25

  9. Me congratula exaltadamente leer un comentario del gran Thiago.
    Tan solo tengo algo que objetar. Antes que apodar a los Estados Unidos como la madre patria del kischt, echaría un vistazo a los estados germanos. Esos grandes perpetradores de la cultura griega y romana, padres espirituales del neoclasicismo y además inventores del término. Luego llegó Wagner, y remató el asunto.
    Aún así, agradecería enormemente que nos ilustraras sobre el tema en terrenos canadienses. Aunque es un país que suscita mi curiosidad, reconozco no ser una eminencia en el tema debido a la alergia que me producen las naciones con historia por debajo de los 600 años.
    Y apropósito de la catástrofe de Nueva Orleans, mis hermosos ojos se nublan por las lágrimas. Mis únicas razones para viajar en un futuro próximo a EEUU (además de que Talleyrand se exilió ahí durante algún tiempo) era visitar Nueva York y Nueva Orleans. Por los nombres. El hecho de comenzar por Nueva… denota que son remakes europeos… y ya sabéis que adoro la descontextualización.
    Nueva Orleans tenía muchos elementos para conquistarme: magia negra, cementerios por doquier, sudistas ansiosos por la vuelta de la esclavitud y lengua francesa adulterada.
    En cuanto a las razones de la catástrofe no me decido. Tal vez Godzilla andaba por los alrededore y le dió por rascarse detrás de la oreja, o quizás ( y esto me parece más factible), Dagón y su ejército de profundos estén planeando conquistar la ciudad.
    En cuaquier caso, estoy sinceramente afectada.
    Osculos apenados a todos.
    01 octubre 16:28

  10. A ver, que no os centráis.
    Herr Frank Furter, las críticas no iban al artículo, sino a lo comentado en ellos, e intentaban guardar el tono que tiene este Blog, que aparte de curioso e instructivo es algo gamberrete… Los Austrias son mi familia real favorita, y se debe no a que me parezcan el modelo de gobernante que deseo para mi patria -ni para la patria de nadie-, sino a que me parezcan el modelo de familia real ejemplar, es decir, el ejemplo de monarquía por excelencia. Y, sí, nefastos para Francia. Claro está.
    Lo que, perdóneme la salida, no se cree ni usted, es que el tal Felipe V fuera “mucho mejor rey que cualquiera de los Austrias”, ya que, insisto, la endogamia Austria los fue destrozando a lo largo de los siglos -en el XVI, estaban como una rosa, fueran feos o guapos- y en cambio el primer Borbón ya nos lo dieron mal. Sólo hay UN Borbón que me merezca respeto, y no es precisamente el Condestable aquel que murió de un arcabuzazo en el Saco de Roma… sino el maravilloso Carlos III, déspota Ilustrado, como tiene que ser.

    En cuanto a la curiosa matización que hace nuestra anfitriona acerca del nombramiento de capitán de D’artagnan en la ficción, que conste que me ha medio -tengo alguna reserva- convencido. A fín de cuentas, el últimamente popular Nacho Vidal era legionario…

    Y lo de “La-Nouvelle-Orléans”, una catástrofe. ¿Se recuperará de esta? En general, lo lamento profundamente por sus abigarrados, valientes e imaginativos habitantes. Y en lo personal, es una de las pocas cosas del Nuevo Mundo que habían captado en serio mi atención, con su aspecto de ser una ciudad medio europea, medio del resto del mundo. Estaré atento a las informaciones.
    02 octubre 17:38

  11. Chère Mademoiselle Fifí,

    Me decido a escribir este comentario sorprendido por su gracejo, he de confesar que me ha arrancado usted varias carcajadas con su versión makarra de D’Artagnan y su caricaturesco estudio de la célebre obra de Dumas, esos mosqueteros pandilleros que usted retrata no tienen precio.
    Aprecio igualmente su pizpireta apología y “particular” biografía del célebre prelado y hombre de estado respecto al que comparto con usted su admiración. Espero que me disculpe si me atrevo a indicarle un pequeño error o despiste en la fecha de nacimiento de nuestro héroe, pues le ha envejecido 17 años o le ha dado 17 años más de vida, según se quiera ver: nació en 1585 y no en 1568.

    Le adjunto un enlace que supongo sabrá apreciar:

    http://cardinalderichelieu.forumactif.com/index.htm

  12. Precioso color tiene su antifaz. Muchas gracias por avisarme sobre el error (ya castigaré al inepto que mecanografía mis obras) y más gracias aún por la fabulosa dirección recomendada. Me volveré una asidua.
    Me alegra que haya pasado un rato ameno leyendo estos despropósitos. En la línea afrancesada tenía planeado publicar uno de Talleyrand y otro de Fernando VII y sus escarceos napoleónicos. Pero mi tiempo escasea y mi voluntad es débil.Veremos…
    Siempre suya:
    Mademoiselle Fifi.
    05 enero 13:53

  13. La historia contada por Dumas en “Los Tres Mosqueteros” nos muestra esa ayuda que los protagonistas prestan a la reina en su infidelidad al rey. Pero a lo largo del libro va quedando claro que el cardenal Richilieu aunque sea el antagonista, no es el malo del cuento. Es más, se explica que Richilieu hace sus mejores esfuerzos por Francia, su vida es Francia y lo que logra no lo hace por él. Pero es raro sí, que aunque sus logros eran por el país, se convirtió en uno de los hombres más ricos del mundo en su época (si no el más adinerado).

  14. […] satisfaceria bien a su rey 😛 aca te dejo un link donde podes aprender algo de el. Saludos. La verdadera historia del Cardenal Richelieu Diatribas afrancesadas de mademoiselle Fifi […]

  15. Quisiera, mamuaselle, que me iluminara sobre qué hay de cierto en esa leyenda que dice que el atributo viril del cardenal era de tal envergadura que no había jubón que no reventara el monseñor con su salchichón. ¿Podría ser esta la causa de su enorme éxito con las damas?

  16. ¡Uyuyui!
    ¿Pero qué leyenda es esa? Le puedo asegurar que no he visto referencia alguna por escrito sobre el miembro de mi querido cardenal. Esas ordinarieces no se llevaban en absoluto.
    Lo más parecido que he oído al respecto viene a colación de las famosas “pastilles Richelieu”. Un afrodisíaco muy popular fabricado a partir de la llamada mosca española, la cantárida (Lytta vesicatoria). Se utilizó generalmente hasta el s.XVII.
    Sólo a mediados del siglo XVIII volvería a estar de moda, cuando en Francia se la conoció como los caramelos Richelieu. Pero al parecer los usos y efectos secundarios de las pastillitas son numerosísimos. Se usaban como medicamento para la vejiga, también fue usada como abortivo, como estimulante y como veneno.
    Se decía que el cardenal se lo administraba a sus amantes, como también se decía que la célebre madame du Barry se las administraba a las jóvenes que pasarían a ser cortesanas de Luis XV. En este caso se las nombra como “pastilles de sérail”.
    Espero que le sirva de algo esta información.
    Ósculos afrancesados.

  17. Estimada:
    mucho me ha interesado tu opinión respecto al Gran Cardenal, también conocido como la Eminencia Roja, mucho me interesaría que escribieras sobre la otra figura, el Padre Joseph, (Francois Leclerc du Tremblay) a quién llamaban la Eminencia Gris, monje capuchino siempre andajoso y descalzo, pero fue quién hizo mombrar Primer Ministro a Richelieu, permaneciendo siempre a su sombra, y tal como Dumas menciona, en el primer capítulo de la primera novela de la trilogía, era quizás más respetado y temido que el propio Richelieu.
    Sus cotemporáneos acostumbran a mencionar que :
    ” Si Richelieu era el poder detrás del trono, el Padre Joseh, era el poder detrás de Richelieu”
    Un fuerte abrazo Josel

  18. todos sabemos que igual fue un pokis malo, pero una gran ayuda para francia en el arte de las construcciones…. [^-^]

  19. rekrfgwejhfgvhjhgcvkurgikhvjkghaklfvsklfnzc ,sdncklWADKLXNAS,L♠2♠8-6♦6♦6♣66♀ä♪♫♣☼►14☼☼►►14♫♫♀171171☺7☺7☺7☺7↕↕191○‼☺651♣☼6►►►☺£☺3►121515☼→◙Å☼♫☼☼18ö↕14☺7☺81981

  20. Richelieu,como todo el clérigo de la época,ambiciosos de poder,manipuladores ,intrigantes,vivían solo para enriquecerse, y jamás para proteger al pueblo que moría de hambre.Dominaban por el poder del miedo, y la poca cultura del ser humano de la época.Gracias a Dios hoy se está destapando la olla ,de todas sus mentiras, y degeneraciones. Me pregunto a cuantos de estos ha canonizado la iglesia,tapándoles sus tremendas falencias.Pero no hay mal que dure cien años, y esto ya lleva siglos.

    • rosa estoy de acuerdo contigo

  21. no es por nada pero los personajes de los mosqueteros si existieron como algunas anécdotas lo unico que hizo dumas fue cambiar ciertos echos ocurridos, ah otra cosa d`artagnan no fue nombrado mosquetero como portau hasta 1643 por lo tanto nunca estuvo al servicio del cardenal richelieu sino al del mazarino ya que fue su espia.luis xiii fue casado por maria de medicis como era costumbre en la época los reyes les casaban no se casaban ¿por que creen que tenian amantes?
    a cuando a la pregunta que hizo del susodicho cardenal como político fue un gran político desbancas al conde-duque olivares es fue muy bueno
    aunque comparar a los dos no creo que sea buena idea por que ambos querían controlar la nobleza y que no fueran una panda de vagos y mantenidos a costa de la corona, de todos modos si tanto quería el bien de Francia(Que yo creo que solo era sus intereses propios) por que siempre intentaba deshacerse de la reina?¿por que no intentaba que luis y ana se acercaran mas para tener descendencia antes,¿Por que años en blanco ya me direis si no desamora ?y todo por que no quería ser como enrique iv aunque luego si que tubo amantes a doquier. despues
    Otra cosa eso de pulcritud moral ni me lo creo cuando tuvo por amnte a su propia sobrina que luego caso con un duque para mandarla lejos de paris, y las que tuvo antes y despues ¿que?
    como pilitico fue muy bueno pero como hombre tiene sus fallos como todos asi que como heroe quedaria mal por su culpa francia vivio muchas guerras y paso mucha hambre mientas en la corte se vivia de lujo.


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